domingo, 4 de agosto de 2013

Una inquietante pretemporada

Cuando Griezmann marcó en Riazor, y la Real Sociedad certificó su cuarto puesto ayudado por la derrota del Valencia ante un gran Sevilla, todos los realistas celebramos quizá la victoria más importante a un solo partido desde 1987. Y es que los objetivos se habían ido logrando con holgura o se había caído en la fatalidad en sólo 90´. Logros como el ascenso, o la plaza de Champions League de hace 10 años, habían llegado siempre con margen, y sobrados de puntos. Por este motivo al menos, algunos creímos en un cambio de ciclo, quizá la suerte comenzaría a sonreír a la Real.



El equipo a partir de la jornada 11, había mostrado su mejor cara en años, y aunque algunas lesiones leves y sanciones, dejaron fuera eventualmente a algunos de los titulares, el 11 de la Real se mostró muy constante. Aunque quizá sin demasiadas alternativas, fundamentalmente del medio del campo para atrás. Aún así, salvo las ausencias de Illarramendi, la Real pudo mantener su nivel semana tras semana. Si bien, en el último mes algunos atribuimos a la acumulación de partidos, falta de frescura. Un cierto bajón físico, por decirlo de algún modo.

A falta de un encuentro, se comunicó que Montanier, no continuaría al frente del Cuerpo Técnico donostiarra. No a todos nos pareció una brillante idea, a pesar de las duras críticas que había tenido por gran parte de la afición. Cierto es que la gestión de partidos como el de Anoeta frente al Granada, no habían sido satisfactorias, pero también podíamos encontrar algunas virtudes en él. Sabía generar juego combinativo y con pegada de cara a gol, porque tenía la facultad de construir un buen fútbol ofensivo. En su contra destacaría quizá, la dificultad del equipo para mantener marcadores favorables, y los problemas en la retaguardia. Bien es verdad, que hoy por hoy, la Real es mejor de medio del campo para arriba, que hacia atrás.

Así pues, muchos quedaron satisfechos con la salida del de Vernon, si bien a un partido del final de Liga no parecía lo más apropiado difundirlo. Se barajaron algunos nombres para sustituirlo, pero lo reconocido por el Club, fue que el Tata Martino y Jagoba Arrasate, habían sido las únicas alternativas reales. Lo que no deja de ser paradójico, ya que uno y otro son de un perfil muy diferente. Los tempos del entrenador argentino y la Real no coincidieron. Este fue el motivo manifestado a la hora de decantarse por Jagoba Arrasate. El de Berriatua contaba con una gran virtud, que era conocer desde dentro el equipo, como ayudante de Montanier y en las categorías inferiores. Y en su debe, que carecía de experiencia como primer entrenador de un equipo como la Real.



El discurso de la casa respecto a la planificación de la plantilla 2013-2014 se basó en la consolidación del bloque, remitiéndose “a la cláusula de rescisión” para evitar salidas de jugadores. Se hablaba de alguna incorporación, pero sobretodo se le daba importancia, a que nadie marchase. Pero el Real Madrid se cruzó en el camino, y se hizo con los servicios de Asier Illarramendi, tras arduas negociaciones entre los dos clubes. La venta en términos económicos fue un éxito para la Real, pero las consecuencias deportivas aún las desconocemos. Lo que sí es de destacar, es el pesimismo en el que han caído algunos de los aficionados a partir de ese momento.

La importancia de Asier Illarramendi en la fluidez del juego y la salida del balón, o en la transición defensa-ataque, estaban fuera de toda duda a final de la temporada pasada. Si de algo careció el equipo fue de una cierta soltura a la hora de relacionar defensa-ataque. Y asistimos a dificultades que obligaban al pivote defensivo a retrasar el balón al portero, para que pateara, cuando el rival presionaba en el centro del campo, lo que costó puntos. Por este motivo algunos se postulaban en la idea de que Asier debía ser el 4, ya que en la posición de medio-ofensivo las alternativas eran mayores, con jugadores como Pardo o Zurutuza. La salida de Illarra suponía la necesidad de reconstruir el centro del campo. Esto ha llevado a un debate sobre la necesidad de reforzar la posición, de medio defensivo u ofensivo. Parece que el Club está más interesado en la segunda, pero no somos pocos los que nos inclinamos por la primera opción.

Han sonado muchos nombres, sobretodo el de Jonathan Dos Santos. Pero la Real sigue sin fichar para el centro del campo. Lo que preocupa a muchos realzales, ante el inminente inicio liguero, y la llegada de la previa. El fichaje de Haris Seferovic ha gustado, puesto que apunta buenas maneras, y su rendimiento en los amistosos ha sido positivo, pero viene a reforzar una posición que está muy bien cubierta por Agirretxe. Si bien, se necesitaba una alternativa más allá de Vela, que pudiendo jugar ahí, es el único para el puesto de interior/extremo derecho de la actual plantilla, tras la grave lesión de Diego Ifrán, si contamos con que Prieto seguirá jugando por el centro. La postura que mantengo, y he mantenido desde la salida del de Mutriku, es que la Real necesita un 4, y en segundo lugar y por orden de importancia un central. Dicho esto, reconozco las posibilidades que ofrecen jugadores como Gaztañaga, Sangalli, Ros o Etxabeguren. Pero aun así creo, que deberíamos afrontar una temporada tan exigente, con un par de refuerzos al margen del Bosnio-Suizo.



En el Club, el enorme ingreso que ha supuesto la venta de Illarra, parece haber dinamizado el proyecto de transformación de Anoeta, más allá de los refuerzos del primer equipo. La afición desde hace años, ha solicitado eliminar las pistas del estadio, por lo que es una iniciativa ilusionante. Sin embargo,  me preocupa que se elabore un plan demasiado ambicioso. Se ha hablado de construir un Hotel o/y un Centro Comercial, y desde luego esto no viene de la afición. Y digo me preocupa, porque si los ingresos de la Real no dan para aumentar el presupuesto actual, me parece difícil que pueda impulsar un proyecto así. Y más aun, que termine exigiendo nuevas salidas de futbolistas para financiarlo, como ha sucedido en al menos, otro Club de la Liga.


Relacionado con la planificación de la plantilla, tiene cabida otro debate. La plaga de lesiones que ha sufrido el equipo. La exigente pretemporada ha causado numerosas bajas, muchas de ellas entre jugadores del 11 titular del año pasado. Incluso ha dejado en el dique seco a Ifrán y Mikel. Si esto sucediera durante la temporada, pondría en graves apuros a Arrasate, que tendría que terminar recurriendo en exceso a jugadores del Sanse, o suplentes que han carecido de suficientes minutos en la última temporada. Lo que podría perjudicar tanto a la Real, como al propio Sanse. Además la falta de frescura del final del año pasado, esta temporada cobrará aún mayor importancia, pasando factura en la competición más importante, la Liga.

Por otro lado, a muchos no les ha gustado los rivales de la Real en pretemporada, a los que se achaca poca capacidad de competir, ya que hasta ahora sólo Toulouse y Sporting de Lisboa, pueden asemejarse a la Real Sociedad. Al margen del desafortunado desplante del Tottenham, que no se puede atribuir a nuestro Club. Quizá, equipos más competitivos, hubieran ayudado a acercarse más, al ritmo necesario para un inicio de temporada tan exigente, aunque queden dos partidos más atractivos para este fin.

Así pues, por algunos de estos temas, existe cierto pesimismo entre parte de la afición. Habiendo cambiado de algún modo, la perspectiva de aquel primero de junio, en el que la Real refrendó, su capacidad para competir entre los grandes de Europa.

Natxo Gamborena
@natxorgr