lunes, 5 de agosto de 2013

A 840 Km

Probablemente no soy el más inteligente, ni siquiera el que más tenga que decir, pero por qué no ser el primero que refleje cómo se vive la Real a 840 Km, y la palabra de estos días sin duda es inquietud, por el presente y por el futuro inmediato, por lo que está ocurriendo a nuestros ojos y por lo que pensamos que debería estar ocurriendo. Además, ésta no es una pretemporada más, no voy a repetir lo mismo de siempre, la importancia capital que podría tener para ese futuro no tan inmediato, no voy a ser tan trascendente, me voy a ir más al día a día, y es que no sé si se es consciente en Donosti de que se habla de la Real, la gente comenta y pregunta, los mismos que aparte del exotismo de ser diferente, jamás habían hecho un comentario. Se habla de Illarra, antes y después de la fuga, se habla de la temporada pasada y del buen juego, y sobre todo se pregunta: ¿qué hará la Real en Champions?
Y ante eso la verdad es que desde las altas instancias del club no creo que sean conscientes  de que este momento también es crucial en ese sentido, se trata también de recuperar esa imagen sólida, seria y querida que siempre ha tenido este equipo por aquí, si queréis reduciéndolo a un simple síntoma, que este año cuando  un grupo de chicos jueguen un partido en las pistas de mi barrio, alguno lleve la camiseta txuri urdin, y me parece que tampoco se está gestionando demasiado bien, desde luego el glorioso comienzo de la Gira Coca Cola no nos ha dejado en muy buen lugar.
Tampoco voy a repetir que éste es el club de las oA 840 Km

portunidades perdidas, de la tristeza y de los llorones, que en parte puede ser verdad, pero sí quiero rebatir a los que lo achacan todo a la mala suerte, y tienden a pensar que dejando las cosas como están se irán resolviendo solas, adoptando la postura de los tres monos, no ver, no oír, no hablar. Las cosas ya no funcionan así, no puedes evitar que te hundan el portaaviones, pero sí puedes preverlo, gestionar un plan B y reaccionar, sobre todo eso.
Y con esto vuelvo al principio, que me estaba yendo un poco: la imagen que nos llega. Ojo que no digo que sea lo que es, pero es lo que parece. Y es la representación de la inoperancia, de la falta de reacción, de la pequeñez, de ser los únicos que no han creído en lo que podía ser. Desde la cuestión del entrenador - pasar de un TOP internacional a un entrenador de 3ª (con todos mis respetos) -, la cuestión de Illara - pasar del elegido que parecía que había traído el equilibrio a la fuerza a de nuevo vender la moto de la eterna promesa -,  la cuestión de J2S - hacer prioritaria la opción de un entrenador que ya no iba a venir y que iba justo al equipo del susodicho -, la cuestión de la preparación de esta gira extraña que comenzaba jugando con un filial que nos da calabazas…

Todo esto resulta desconcertante y decepcionante, sobre todo desde la distancia. Supongo que el verano está siendo demasiado largo, necesitamos que el balón ruede y empiece a despejar incógnitas, no sólo entre nosotros, sino también en el club, incluso los jugadores, porque ya se está haciendo pesada la incertidumbre, mucho.
@Manuel_Gvn