lunes, 22 de diciembre de 2014

UD Levante-Real Sociedad desde dentro

Día de partido, nos levantamos alrededor de las 08:00 para terminar de preparar la mochila con todo lo necesario para el viaje a Valencia. Sobre las 09:15 salimos de casa dirección a la estación de tren.                           
                                                   
Tras 3 largas horas llegamos la ciudad, allí nos esperaba un cielo azul y un calor digno del mes de Septiembre. Yo iba con mí camiseta de la Real Sociedad, más concretamente la del capitán Xabi Prieto. Al rato de llegar a la estación quedé con uno de los colaboradores de este blog, Antonio (@Fartony8) teníamos que encontrar el hotel de la Real Sociedad para recoger las entradas del partido. 

Tras una larga caminata finalmente encontramos el Meliá Valencia, entramos, y nada más llegar el Director Deportivo de la Real Sociedad nos dio los buenos días. Nos acercamos a recepción a recoger un sobre, en el iban las entradas. Pocos minutos más tarde de recoger las entradas vimos a los jugadores, iban dirección al comedor del hotel, serían las 14:00 h y decidimos esperar en unos sofás que habían en la entrada. De repente vimos aparecer al presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, le pedimos una foto, él, tras dejar las maletas en un cuarto muy cercano a la recepción se acercó a nosotros para echarse la foto y nos peguntó que sí eramos de Valencia. Nosotros le respondimos que no, que somos de Orihuela y Villena respectivamente, y nos dijo que haber sí hoy conseguíamos una victoria y nos íbamos cantando a casa. Aperribay también nos dijo que tras acabar el partido nos acercáramos al autobús para que nos entregaran un par de camisetas, aunque finalmente solo pudo ser una camiseta, la de Ion Ansotegi.


Poco después los jugadores comenzaron a salir del comedor rumbo a las habitaciones para descansar un rato antes del partido, serían las 15:10 h, Sergio Canales recibió la visita de un amigo, y nosotros aprovechamos para acercarnos a el y echarnos una foto. A lo lejos ví a Finnbogason, y le hice un gesto con la mano para que se acercara. El islandés se acercó y con el café en la mano no dudó en dedicarnos unas palabras en un perfecto castellano y en echarse una foto con nosotros.

A las 15:00 h decidimos marcharnos del hotel para tomar algo, comimos en una famosa cadena de comida rápida. Allí teníamos al lado a un aficionado del Valencia, con el que estuvimos hablando un buen rato sobre fútbol. El chico muy amable nos dijo que nos acercaba al Ciutat de Valencia. 


Faltaba alrededor de una hora y media para que comenzara el partido cuando llegamos al Ciutat de Valencia, donde nos encontramos un amplio despliegue policial. En las cercanías del estadio nos encontramos con numerosos aficionados de la Real. Cuando nos veían vestidos con los colores de la Real Sociedad muchos gritaban Aupa Real.

Se acercaban las 17:00 h y decidimos entrar en el estadio, a la entrada los guardias de seguridad nos registraron la mochila, lo único que encontraron fueron unos batidos de chocolate, que para dejarlos entrar teníamos que abrirlos, algo que me llamó la atención porque son de cartón.

Una vez dentro del estadio uno de los voluntarios nos dijo que nos podíamos colocar en la zona que quisieramos ya que no estaba previsto que se llenara el campo. Una vez que decidimos donde nos ibamos a colocar, empezamos a montar nuestro pequeño Rincón de la Real.


Saltaron a calentar los porteros, con la novedad de que esta vez por primera vez en lo que va de Liga BBVA jugaba el joven Gero Rulli en lugar de Zubikarai. Decidimos bajar a la primera fila para ver desde más cerca el calentamiento de los porteros, Rulli estaba muy metido en el partido y preocupado de que su rodilla esté al 100% para las 18:00 h


A los 10 minutos de que saltaran al campo los porteros salieron los demás compañeros. Todos con muchas ganas de lograr una victoria tras los últimos resultados que han generado alguna duda en cierto sector de la afición y sobre todo de la prensa.
El calentamiento de los titulares estaba dirigido por el técnico Asier Santana y McKinlay, este último metiendo mucha intensidad a los jugadores.
Los jugadores suplentes se dividieron en dos rondos, uno de ellos formado por Rubén Pardo, Gaztañaga, y los dos jugadores del Sanse, Iker Hernández y Aritz Elustondo.


Apenas faltaban 10 minutos para que comenzara el partido, los jugadores se retiraron al túnel de vestuarios y el Ciutat de Valencia de Valencia iba llenandose poco a poco. 
Saltaron ambos equipos al terreno de juego comandados por sus respectivos capitanes, David Navarro y Xabi Prieto. 


Los 11 jugadores elegidos por David Moyes fueron: Rulli; C. Martínez, Ansotegi, Iñigo Martínez, De la Bella; Markel, Granero; Hervías, X. Prieto, Canales y Finnbogason.

Comenzó el partido, el ambiente era muy frío, la afición granota apenas animaba, casi se escuchaba más a los numerosos aficionados txuri urdines ubicados por las distintas zonas del estadio.
La Real manejaba la posesión del balón, pero los hombres de arriba estaban demasiado quietos y esa falta de movilidad de los atacantes hacía retrasar el esférico hacía la defensa o incluso hacía el portero -que mostró un golpeo exquisito en todos los balones que golpeaba-. Poco a poco la Real fue avanzando metros y moviendo la pelota con más fuidez que fue de menos a más en el partido. 
El Levante no podía discutirle la posesión a la Real, por lo que decidieron jugar a la contra, y en una de esas contras Iñigo vio la amarilla tras una dura entrada sobre David Barral,

                                        Cara de pocos amigos tenía Iñigo tras ser amonestado


La Real mejoró mucho, sobre todo cuando Sergio Canales entraba en contacto con la pelota y hacía jugar al equipo en zona atacante. Finnbogason se dedicaba a tratar de presionar, pero yo creo que más que presionar era correr sin sentido y sin crear dificultades a los defensas en la salida de balón del Levante. Xabi Prieto tampoco apareció nada, estaba deambulando por el campo tanto cuando la Real tenía el balón como cuando lo tenía el conjunto granota.

Llegamos al descanso con un 0-0 para mí injusto en el sentido de que el Levante no había hecho absolutamente nada, y la Real intentó algo más. Pero sí lo piensas bien el equipo dirigido por Moyes tenía el balón pero prácticamente no había realizado ningún tiro entre los tres palos.

Comenzó la segunda parte con la misma tónica, la Real manejando el balón y acercándose a la porteria defendida por Mariño, pero la diferencia respecto a la primera mitad era que por fín disparamos a porteria, y casualmente fue el gol de Canales que venía precedido de una jugada muy buena que iniciaba el  mismo en banda derecha.

El gol trajo consigo una atmósfera de dudas en la afición local, los de Alcaraz eran incapaces de llegar al área defendida por Rulli, pero hubo una jugada en la que casi llega el empate, Barral -libre de marca- remató de cabeza un balón al larguero de la porteria de la Real Sociedad.


Fueron pasando los minutos y el conjunto granota, ayudado por los cambios que había introducido su entrenador, se acercaba a la porteria txuri urdin. El Levante no creaban ocasiones, pero la sensación de peligro era permanente.  

David Moyes decidió sustituir a Pablo Hervías  una vez más demostró muchas ganas, pero no fue su día- en su lugar entró el riojano Rubén Pardo, que venía de realizar un buen encuentro ante el Oviedo.

El Levante seguía decidido a buscar el empate y para eso tenía que llevar cuidado en defensa, poque la Real a la contra podía matar el partido. Para parar el partido emplearon el juego sucio, realizaron numerosas entradas sobre los jugadores txuri urdines.

Sergio Canales fue el segundo jugador sustituido de la Real Sociedad, su lugar lo ocupó el lateral Yuri Berchiche. Este cambio claramente tenía una intención, y era la de defender el resultado.

Y el terce cambio fue la marcha de Finnbogason y la entrada del joven delantero Iker Hernández, que debutaba oficialmente en un partido de la Liga BBVA. 



David Moyes estaba nervioso, y no paraba de hablar con el cuarto árbitro, el pobre le tuvo que sufrir desde el minuto 1 hasta el 90. El técnico escocés no paró en ningún momento. Cuando no hablaba con sus jugadores estaba pidiendo explicaciones a algún componente del cuartero arbitral sobe alguna de sus decisiones.


Cuando de verdad estalló Moyes fue con la decisión de pitar penalti en el minuto 90, sinceramente, mano de Carlos Martínez hay, pero anteriormente el mismo Charly había sufrido una falta muy clara de David Navarro. El Levante consiguió anotar la pena máxima a través de Ivanschitz.

El partido acabó con 1-1 y con la cara de gilipollas que se te queda cuando encajas un penalti injusto en el minuto 90 que te hace perder los 3 puntos que tenías en tus manos.

                       Imagen de Rulli que refleja el sentir de todos los aficionados  


Imágenes y articulo realizado por: @_jre96