domingo, 30 de noviembre de 2014

LA HISTORIA SE VUELVE A REPETIR

Hace aproximadamente dieciséis años, un aficionado de la Real Sociedad que iba, pacíficamente, a ver a su equipo fue asesinado sin escrúpulos en Madrid por un grupo de ultra-nacionalistas que se hacen llamar "Frente Atlético" y que acuden al Vicente Calderón para insultar, humillar y enfrentarse tanto a los aficionados del equipo contrario como los jugadores del mismo o la entidad. Todos conocemos el caso de Aitor Zabaleta.

En aquel entonces el tema pareció no importarle a nadie, solamente se arrestó al asesino y al resto del grupo se le dejó libre, pudiendo volver así al campo. Desde entonces no solo han vuelto a ser polémicos y objeto de altercados y peleas, sino que se mofan de sus víctimas o de las del equipo rival con cánticos como "ea ea ea Puerta se marea" o "Zabaleta hijo de puta". Además acuden a todos los encuentros con banderas de la época franquista o que hacen alusión al ultraderechismo.

Tras haber sido protagonistas de numerosos y lamentables hechos fuera (y dentro) de las canchas, como cuando le reventaron una botella en la cabeza a un joven abonado del Celta en 2010 o cuando destrozaron un bar en los aledaños de Son Moix en 2011, hoy 30 de noviembre han asesinado a un ultra de los Riazor Blues en la pelea entre ambos grupos donde ha habido otros 11 heridos, algunos por arma blanca. Al parecer los Atléticos se han acercado donde los Riazor Blues y ese encuentro ha dado pie a la pelea donde 11 personas han sido heridas (algunas por arma blanca) y un gallego ha sido lanzado al río, que tras ser rescatado con una parada cardiorespiratoria,  ha sido trasladado al hospital donde ha muerto dejando una viuda y un hijo huérfano de padre.

Ambas instituciones (Atlético y Deportivo) no han vacilado en condenar los hechos, no obstante el presidente del club colchonero se ha querido lavar las manos diciendo que es algo ajeno a ellos y que no tienen nada que ver, cosa que es una mentira total, ya que si la entidad controlase quién entra y quién no al estadio, este problema hubiera estado resuelto (o al menos algo más controlado) desde hace bastante tiempo.

Pero puestos a buscar culpables, a parte de que el Atlético de Madrid no sea capaz de controlar a sus propios aficionados, da rienda suelta a este tipo de "personas" dejándoles entrar a los eventos deportivos, y de paso manchar la imagen de su afición que es respetable. Además de los clubes, si la LFP hubiese prohibido a Frente Atlético volver a entrar a cualquier estadio español cuando murió Zabaleta, el problema hubiera sido cortado de raíz, pero la falta de decisión hace 16 años ha salpicado a lo ocurrido ahora. Sin embargo, al contrario de lo ocurrido con el aficionado realista, esta vez los ultras del Atlético ya les estaban esperando a los Riazor Blues y ahí entra en juego la federación española de fútbol que pese a haber trabajado en la erradicación de este tipo de grupos, ese trabajo no ha sido suficiente. Por último cabe destacar la poca vergüenza que ha tenido La Liga permitiendo que el partido se jugase.

Dicho esto, espero que la historia no se vuelva a repetir y quién tenga que tomar decisiones en contra de lo ocurrido lo haga como es debido de una vez por todas para que todos podamos disfrutar del fútbol, de la liga española, de nuestros equipos y los jugadores sin que lo que ocurra fuera del césped tenga más protagonismo que lo de dentro.