jueves, 13 de marzo de 2014

Real Sociedad 2-3 Rayo Vallecano


Es difícil no hacer una crónica de un partido como este en caliente, con los argumentos de quién desde el once tiene claro que no es el planteamiento correcto, y con la debacle confirmada se ensaña haciendo leña del árbol caído.

En frio como las autopsias, y con cadáveres futbolísticos y clasificatorios, me parece el momento de valorar el encuentro de este lunes.

Las circunstancias del partido no lo condicionaron, ni lo decantaron del lado Vallecano, así que no las contemplaré.

Respecto a la alineación: de los 7 jugadores que entraron respecto al partido anterior diré que la presencia de Agirretxe se debía a un cambio de sistema, las ausencia de Bravo Ansotegi a sus  lesiones, y la ausencia de Griezmann se justifica para darle descanso.

El partido del Rayo

Respecto al rendimiento del equipo rival es justo reconocer que pusieron mucha intensidad, que el Rayo estuvo metido en el partido los 90 minutos (nuestras carencias fueron su virtud) y que buscaron la victoria con fé. Pero de ahí a decir que el equipo madrileño hizo un partidazo… tampoco, no acepto el argumento porque creo que no se ajusta a lo que yo ví. Han mejorado su rendimiento, equilibrado sus transiciones y juegan más implicados y juntos, pero no fueron el “Rayo Bayern-cano”

No propuso el equipo vallecano una táctica deslumbrante o revolucionaria, ni nos dió un baño (salvo una vez más, en lo que a actitud respecta), ni hubo combinaciones brillantes, jugadores letales o juego colectivo deslumbrante. Si supieron venirse arriba con el permiso de la real y aprovechar regalos impropios de un equipo champions.

Ni en los mejores sueños rayistas podían esperar un regalo como el inocente penalti de J. Angel, o el fallo del portero, menos aún tras encajar un tempranero tanto de Iñigo Martínez, algo mejor ayer el defensa respecto a su discreta temporada.

Analizando las actuaciones de nuestro equipo:

 Jagoba se equivocó en la alineación, no supo rectificar en el primer tiempo, no supo recuperar el centro del campo en ningún momento, mantuvo a los jugadores que peor estuvieron, se empecinó hasta lo enfermizo retrasando a Elus al eje de la zaga en el primer cambio para sacar a un Mikel con amarilla pero que ha jugado sin problemas con una amarilla otras ocasiones y demostró con hechos que el tema de Elus se ha vuelto muy venenoso para el rendimiento del equipo. El resto de los cambios buscando atacar a tumba abierta y con terca obstinación en su inmolación futbolística.

Salvaría de la quema a un brillante en todas las facetas Zaldua que ha borrado de las alineaciones a C. Martínez, sellando su banda en defensa, subiendo con criterio y centrando como los ángeles.

Vela estuvo fallón y nunca ha sido un derroche en defensa ni en la presión pero esta Real le debe demasiado al mejicano para atizarle, cuando toca trabajar suele ser remolón, y por otro lado aunque estos partidos suyos no se permiten en equipos como el Arsenal todavía la Real no es el Arsenal para lo bueno ni para lo malo. Del Chory y Agirretxe: sus respectivos estados de forma se evidenciaron en el césped . Zubikarai con su falta de confianza y minutos, con su costumbre de no blocar y con su guitarra, también acabó regalando un gol. Pardo demostró que su presencia tiene influencia en el marcador porque marcó el segundo gol y dio el pase del primero, se desfondo corriendo tratando de achicar en el centro del campo pero de forma estéril al carecer de ayuda.

Los demás lejos de su nivel, especialmente  alarmante la actuación Xabi Prieto porque ahora tiene recambio, no está a su nivel y estos partidos pueden hacer olvidar a mucha gente quien es el capitán y que significa en el vestuario y en el terreno de juego, o lo que ha aportado y puede aportar con su calidad.

 

Ahora quedan varios cadáveres:

Un técnico que ha quedado en evidencia, igual que ya le ocurriera a Monty, su público considera que su manejo de la plantilla no exprime todo el talento disponible y lamentablemente será señalado en cada tropiezo, pese a todo y con los datos en la mano no es de los peores entrenadores que han pasado por Anoeta.

El dañino “Caso Elus” afecta alineaciones , condiciona los cambios del míster, sigue enquistándose y la situación afecta ya el rendimiento del equipo y la clasificación como evidencia algún dato como 13 derrotas de 15 partidos con Elustondo en el once.

Lo peor de todo es que Anoeta ya ha visto otros jugadores señalados por su afición (el caso de Idiáquez, hace no mucho tiempo), a estas alturas es irreconciliable y empeorará salvo que el rendimiento del centrocampista le convierta en un crack mundial o salga del equipo.

 Si  desde el club se pretende echar tierra sobre este asunto, en su caída arrastrará más gente al hoyo (otros jugadores con bajo rendimiento, el técnico, la dirección deportiva, una plaza champions…) y fracturará la relación entre la grada y el equipo.

 
@AitorCester