jueves, 13 de marzo de 2014

Huracán Seferovic


En Italia ya levantó polvareda y tal vez se pensó en la dirección deportiva de la Real que con estabilidad y minutos su juego cuajaría, y el chico maduraría aquí cómo otros futbolistas.
Su llegada la eclipsó la salida de Illarra, sus 21 años y su carácter tampoco le están ayudando nada.

Los primeros partidos causaron gran sensación, además su importante gol en la Champions le puso en situación privilegiada para un recién llegado, pero a partir de ahí, se acercó progresivamente al lado oscuro.

He leído que los 4 capitanes (uno de ellos, Bravo, estaba presente en los hechos) se reunieron con Aperribai con vistas a cerrar el asunto, tal vez porqué en el vestuario prefieren no tener cabos sueltos.
La Real esperará la sentencia pero al menos impondrá sanción económica.

Si fuera del campo exhibe un comportamiento nocivo, Dentro del campo las cosas no le acaban de salir: tratando de plasmar su calidad con conducciones tan innecesarias como faltas de fe,  intentando demostrar que es primo de Ronaldo en cada jugada, pero haciendo la guerra por su cuenta. Se desgasta por el terreno de juego peleado contra el mundo y sale del campo cabreado como un mono (que el Mono Burgos me perdone la expresión). Se auto exige sacar todo su fútbol y mientras no se asocie y se comprometa más, lo tendrá complicado.
Si no es solución sobre el campo al menos que no sea un problema fuera de el, porque va a más en los incidentes en los que se envuelve y son cada vez más graves, desviando además la atención hacia temas que poco ayudan sobre el campo. 

Es su comportamiento asumible en este club? Lo qué aporta en el campo compensa tanto desatino? Daña la imagen del club? Es el nuevo Skoubo?

Muchas preguntas y hasta ahora pocas respuestas adecuadas, mucho ruido y pocas nueces, su aportación deportiva me parece escasa hasta la fecha y sus devaneos extradeportivos tan innecesarios cómo perjudiciales para éste club.

Creo que va siendo hora de marcarle claramente las líneas rojas del club y del vestuario para que su comportamiento no sea un agravio al trabajo de los jugadores de la cantera que ansían la oportunidades que él tiene y que trabajan con entrega y calidad, tal vez su mejor correctivo sea que un jugador más joven le demuestre en el campo cómo se aprovechan las oportunidades.


@AitorCester