miércoles, 22 de octubre de 2014

Real Sociedad 1-2 Getafe

El pasado lunes, se disputó el Real Sociedad-Getafe, un encuentro que era vital para ambos equipos. La Real venía de una mala racha de partidos, donde el último punto logrado fue ante el Valencia en casa y con la presión añadida de que los equipos que se posicionaban por debajo del equipo txuri urdin habían logrado buenos resultados.

La Real iniciaría el encuentro con Zubikarai en portería, línea de 4 atrás para Zaldúa, Iñigo, Ansotegi y Yuri, doble pivote formado por Markel Bergara y Zurutuza, como enganche Xabi Prieto, por las bandas, Chory y Vela y arriba, estrenando titularidad Alfred Finnbogason.

Cosmin Contra alineó a Guaita; Escudero, Velázquez, Alexis y Valera; Lacen J.Rodríguez; Freddy, Sarabia, Yoda; Sammir.

El partido empezó con varias ocasiones visitantes, llegando incluso a estrellar el balón en la madera el jugador azulón Pablo Sarabia. El Getafe inició el encuentro con las cosas muy claras cediendo el peso del juego y el balón a una Real Sociedad sin intensidad ni ideas claras a la hora de combinar. El conjunto entrenado por Jagoba Arrasate presentaba problemas a la hora de circular el balón de un lado al otro, con la presencia de David Zurutuza en el doble pivote junto al incansable Markel Bergara. Las pocas llegadas en la primera parte del conjunto txuri urdin no acababan de materializar, mayormente por la falta de atacantes efectivos, en ocasiones se encontraba solo en la punta de ataque el recién llegado Alfred Finnbogason. Chory Castro y Carlos Vela, encargados de llevar las riendas del ataque de la Real no destacaron lo esperado. En defensa fue una primera mitad pobre, donde Joseba Zaldúa no tuvo su mejor encuentro, recibiendo una cartulina amarilla en el minuto 13. Con esta tónica finalizaba la primera mitad en un estadio de Anoeta con escasos 19.000 espectadores.


La segunda parte sería diferente, salió una Real Sociedad con algo más de intensidad y ganas para llevarse los tan necesitados tres puntos, y así se demostró. Chory, Vela y Zurutuza tiraron del carro y se fueron a apretar la portería del ex valencianista Vicente Guaita. Los mejores minutos de la Real llegaron a partir del minuto 60 cuando se volcó definitivamente. El Getafe aguantaba en defensa y esperaba las contras de Yoda.

Y así se llegó al baile de cambios donde el primero en mover ficha fue el conjunto local, entraría Sergio Canales, sustituyendo a Alfred Finnbogason, con un discreto partido tras haber tenido la más clara de los nuestros en la segunda mitad, tras una gran acción colectiva y una intervención de mérito de Guaita. Posteriormente, tras realizar la Real este cambio ofensivo, el conjunto entrenado por Cosmin Contra, haría dos cambios defensivos, sacaría a Freddy por Sarabia y metería para jugar la última media hora de juego a Michel y a Lafita. Nada nuevo, seguíamos con la misma tónica. A falta de un cuarto de hora, Arrasate tomaría la decisión de sacar del campo al jugador más activo hasta el momento, Chory Castro e introducir en él al canterano Pablo Hervías, motivo de orgullo de la grada de Anoeta. El partido pedía algo nuevo y Arrasate, en el minuto 78 decide quitar a un Xabi Prieto muy desafortunado y muy poco participativo y decisivo en el juego txuri urdin, y metiendo en él a Imanol Agirretxe, un acierto, ya que las embestidas locales eran únicamente centros laterales de Yuri y de Zaldúa a cabeza de nadie tras la retirada de Finnbogason. En el minuto 83, un gran taconazo de Canales hacia Vela y una magnífica asistencia del mexicano a Pablo Hervías haría estallar a Anoeta de alegría, ¡GOL de Pablo! La afición ya veía tres puntos más en el casillero, pero nada más lejos de la realidad. En el minuto 89, Yoda materializa una gran contra realizada por el Getafe y pone las tablas en el marcador de Anoeta. Numerosos aficionados, muy enfadados la tomaron contra Jagoba Arrasate aún sin saber lo que quedaba por jugar. En el minuto 94, Yoda vuelve a materializar otra contra y de ésta forma llevarse los tres puntos. El Getafe fue un conjunto que desde el inicio estubo con las ideas claras ante un equipo sin intensidad, sin ilusión y dirigido por un entrenador, que tras haber logrado ponerse por delante en el encuentro (por primera vez en 8 partidos de liga) no supo tomar una decisión acertada para mantener el resultado.


Lección para la Real Sociedad que queda muy mermada psicológicamente y ansiando el partido ante el colista de la liga, el Córdoba, con nuevo técnico en el Nuevo Arcángel, para intentar arreglar varias facetas, tanto como el juego como la actitud lejos de San Sebastián.

@marctxurirudin